Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

sábado, 28 de febrero de 2015

Li Qingzhao


viernes, 27 de febrero de 2015

De la mezquindad ideológica (sobre Ángel Gabilondo)

Un clamorcillo se da, un clamorcillo de efusiones en torno a la candidatura de Ángel Gabilondo para algún cargo político de campanillas, al que optará aupado por un partido decadente y, me dicen, después de una maniobra poco noble en la que se ha derribado un elegido por votación. Huele a mezquindad ideológica. 
Me traería sin cuidado lo que ocurriera en el seno de ese partido que tanto ha contribuido al sistema generalizado de corrupción que nos rodea; pero resulta que Ángel Gabilondo ha sido profesor en la misma universidad en la que yo profesé, también de humanidades, decano, rector y todo lo que se le pusiera por delante, y he conocido muy de cerca las mezquindades ideológicas de que es capaz, anteponiendo ambición a honestidad, simulación política a conducta personal.... La retahíla que podría seguir abocaría a una enumeración caótica, más allá de la de Leo Spitzer, que fue quien puso nombre a esa figura. Siempre tuvo el mismo significado esa conducta: defensa de la propia ambición en términos profesorales –con su qué de metafísico, que para eso dice que lo es–, defensa con palabrería subida de tono y quiebros retóricos que difícilmente puede conjugarse cuando, al llegar la hora de la conducta, hace de su capa un sayo y busca la vanagloria del poder.
He conocido esa conducta durante bastante tiempo, demoledora en el caso de la Universidad Autónoma, en donde se convirtió en pedestal metafísico incapaz de ver más allá de su ambición; mucho me temo que, llevado a Madrid –comunidad, ayuntamiento, lo que sea– se embadurnará otra vez de frases aparentes en las mismas fronteras de la inanidad, para dejar que los madrileños se pudran con sus problemas, de la misma manera que dejó que la universidad se precipitara a la decadencia y la corrupción, sin freno, la que ahora sobrevive, prácticamente incurable.
Es un político revestido de profesor, que para eso convirtió lo de ser profesor en chatarra.
También le conozco personalmente; pero eso no debería entrar aquí, en el juicio a la persona que predica lo que no ha sido, lo que no fue capaz de ser, y da un nuevo paso, quizá con malas maneras, sobrenadando penosamente en el país de ciegos de nuestros políticos.

jueves, 26 de febrero de 2015

Y a su lado llevara la dulzura....

como la voz a veces    que no sabe
como la queja cuando se contiene
como el recuerdo que al pasar dejaron
desde un rincón despierta     y todo vuelve

como si tanto    como si    después
que nada lo dice   y nada lo requiere
como si entonces   con el roce  apenas
tan frágil    y tan cierta     para siempre

como si    al fin el tiempo   se enfrentara
contra el tiempo     que vino y que sucede
y a su lado llevara la dulzura
y sin más la extremara     tan a veces

no será ya     de ser   lo que termina
que tan hondo sentía lo que    pierde


miércoles, 25 de febrero de 2015

Recuerdo de Moustaky

febrero se marchó sin darme cuenta
trajo la nieve   el viento   y los abrigos
me refugié en casa    a protegerme
entre versos    y músicas      y libros

tras los cristales   por la tarde      a veces
suenan canciones   las que nunca olvido
sabes que se murió moustaky       escucha
tantas veces las canturrée contigo

de memoria sabíamos las letras
que los dos susurrábamos al oído 
con mis manos perdidas en tu cuerpo
y tus ojos abiertos en los mío

con la lluvia besando los cristales
otra vez han cantado que te has ido

lo que tú quieras

desplazamientos   novedad   pivón
griego profundo   transexual    discreto
lo trago todo    culo respingón
castigo extremo   asiáticas   masajes

anal real     multiorgásmica    veinte euros
te recibo desnuda    completísimo
española pechazos    orientales
casada infiel     setenta taxi incluido

superfrancés    prostático    extremeña
búlgaras      japonesas cariñosas
superfiesteras      sin preservativo  
multiservicios    madurita      rusas

máxima implicación   cubano   lluvia
lo que tú quieras   treinta repitiendo

martes, 24 de febrero de 2015

distintas son las luces

nada que hacer      el tiempo se ha ido pronto
dice que vuelve    pero nos engaña
si te fijas    distintas son las luces
que viste cada día la mañana

será que es nuestro modo de sentirlas
será manera nuestra de mirarlas
la dirección del tiempo nadie sabe
si al horizonte crece   o si a la espalda

y otra vez recitamos lo del río
que fluye siempre y sin cesar se marcha
la flor que se marchita      con la lluvia
¿la misma no es     que se formó con agua?

el tiempo sigue su camino    incierto
sin que nos demos cuenta      todo cambia


domingo, 22 de febrero de 2015

.... y otras fiestas


Como prometido, acudí al bullicio de la Plaza de España, en donde había una especie de feria con casetas relacionadas con China –cultura, artesanía, viajes...–;  la espléndida mañana del domingo llenó la plaza, como llenó las calles de Madrid y, sobre todo, el Retiro, de manera que poco pude ver, aunque sí que intuí una cierta pobreza de lo que allí se exhibía, teniendo en cuenta a la comunidad que representaba y en el lugar que estaba, que presidía el enorme edificio de la plaza de España –vacío– que ha comprado, precisamente el magnate chino que también se ha hecho con acciones del Atlético de Madrid. Mundo confuso al que no llego a comprender, como la plaza, con mayoría de españoles, aunque pude encontrar un grupo de damiselas ataviadas, que me dejaron hacerles una foto. En ellas se ve la aglomeración, la imposibilidad de ver el escenario en donde presuntamente ocurrían bailes, cantos y danzas, la caseta de la Casa cultural de China (en otra de las fotos), la del Instituto Confucio..... Eso sí, me encantó ver las manzanas caramelizads y me quedé con las ganas de preguntar si las otras frutillas caramelizadas eran o no acerolas: había demasiados niños por allí. 

Caseta del Centro Cultural Chino de Madrid

La vuelta fue paseando, para acercarme a las Trinitarias, en donde se está montando otra feria más peligrosa, la de la búsqueda de los restos de Cervantes, paripé que ha engañado a muchos y estará dando dinero a otros más avispados, supongo que engañando a las ocho monjitas mayores que allí quedan todavía, para montar un teatro de aparatos y una auténtica monda, que nunca, nunca nunca dará resultado. 
Hace unos años, pocos, el alcalde de Villanueva de los Infantes decía que tenía los restos de Quevedo en la caja fuerte del Ayuntamiento, disparate con el que trataría de ganarse alguna subvención. Y hasta acudí a un congresillo en La Torre de Juan Abad en el que se aireó todo aquello. Entonces dije al reportero de Informe semanal, que me entrevistó, que yo tenía hasta una foto (¡de 1920!) en la que se exhibían algunos huesos de Quevedo, y le aduje las razones para desconfiar de aquel montaje, que se ha repetido en el caso de Velázquez, Lope de Vega y hasta de Lorca, por citar solo casos muy sonados. Ya verán que pronto cae en el olvido: quedará la iglesia maltratada, el dinero evaporado y unos cuantos reportajes absurdos.  
Están los restos donde la desidia los colocó: en algún lugar de la espaciosa españa; así fue si no les dejamos marchar, como a Antonio Machado, cuya conmemoración de la muerte fue la semana pasada.



Ya se ve que este blog –con su final anunciado para dentro de un par de semanas– se dispersa y se va de lo uno a lo otro, sin conseguir centrarse, como la vida misma, contagiándose de todo cuanto le rodea.

sábado, 21 de febrero de 2015

El año de la cabra



La población china es tan abundante en Europa, y en España, y en Madrid, que yo creo que a estas alturas todo el mundo sabe que estoy hablando del año nuevo chino, que yo he celebrado discretamente cenando una noche con mis compañeros de estudio y mis profesores de chino; acudiendo a un concierto en el Auditorio Nacional de música tradicional china [zheng, zhudi, erhu, ruan, pipa, suona....]; comiendo en un restaurante chino –lo elegí mal, me salvaron los fideos–, visitando el Centro Cultural de Madrid, y hablando con mis muchos enlaces y corresponsales chinos, sobre todo con los que me van a ayudar en mi próximo viaje a Hangzhou, que es tan hermoso como me comentan mis amigos de Facebook cuando cuelgo una foto –mía, de mi viaje anterior– a esa ciudad.
También he tenido la suerte de que una de mis profes chinas –de nombre precioso– nos explicara voces y detalles de estas celebraciones tradicionales.


Es curiosa la integración de esa población en nuestra sociedad. Un amigo canadiense, cuando empezaron a establecerse en Madrid, me comentaba: esa zona de Madrid va a ser muy próspera, porque ya han abierto dos o tres tiendecitas chinas. Y así ha sido: raro es el barrio, incluso la calle en donde no hay un establecimiento chino, y no solo en Usera –que comparten con los latinos– sino en muchos otros barrios, en el centro y los barrios residenciales de más prestigio de la capital, etc. Les veo llegar muy pronto en metro o autobús a los centros de trabajo, en donde suelen ser los últimos en cerrar. Y a veces a los chicos jóvenes se les ve medio dormidos cumpliendo aburridísimos horarios de vigilancia o asistencia. Los que tengo cerca de casa se quedan abiertos hasta entrada la noche, para el que se haya olvidado del pan o de la leche; y ahora ya no son solo chamarileros, han comprado los mejores sitios de calles comerciales (como la calle Narváez) y se han ido asentando como fruteros (lo comparten con los magrebíes y algunos latinos), tiendas de telefonía, quincallería y desde luego, bazares. Su entrada en comercios de zapatos y ropa, así como de accesorios, parece imparable. Si algún día llegara el mercado nocturno de Qingdao a Madrid...... se arruinaría todo el comercio de piel y textil, entre otros. Como supongo que se están arruinando las peluquerías. ¿Pero tantas uñas y tantos pies se necesita cuidar ahora? Confieso que ya he tentado el corte de pelo en una de ellas: inmejorable, barato (la mitad que una española) y cordial.
Me sigue dando la sensación de que todavía no se mezclan con los lugareños, y que mantienen su propia identidad y cohesión, más que como getos, como refugio, aunque veo que aprenden bastante bien el idioma. Deben tener, como los españoles, grandes diferencias sociales, pues la otra cara de la moneda que conozco, la de los numerosos estudiantes chinos de la universidad, maneja dinero, viaja, tiene pruritos culturales, etc. Esa misma diferencia observé en algunas de las ciudades chinas que conozco, las del oeste de China, que son, al parecer, las de mayor desarrollo económico.

Esta entrada va ya larga y me falta por decir algo que siempre he sospechado, desde que residí en Baltimore, con una pujante población de raza negra, mayoritaria: una cierta salvación de la llamada raza blanca, que ya ha empezado a degenerar, incluso físicamente, se produciría si razas, culturas, gentes, etc. se mezclaran real y verdaderamente, sin prejuicios. Releo lo que escribo para ver si estoy ofendiendo a alguien. Creo que he dicho de modo elegante que los blancos son la raza más estropeada, más degenerada, más fea.
Termino con algunas de las fotos del lago del oeste, en Hangzhou, que tanto han gustado a mis amigos de Facebook.


Añado la que me sirve, mientras escribo esto, de salvapantallas; va seguida –son parecidas– de la que preside la silueta de la dama china a la que pedí que me enseñara la ciudad, porque tierra y mar y paisaje y viajes..... todo puede ser muy hermoso, pero casi siempre necesita de quien lo mira y lo vive. Y me acuerdo –profesor pedante, en definitiva– de Antonio Machado colocando al pastor en medio de la solitaria primavera soriana.



[Por una manía que tiene su explicación yo pongo siempre cuatro puntos suspensivos y no tres. He visto en libros chinos que ponen seis muchas veces. Y ando dando vueltas al asunto].

viernes, 20 de febrero de 2015

belleza en fuga


(XY)
belleza en fuga hacia no sé qué  donde
perfume de cristal en las palabras
no sé por qué razón   supo    que lejos
detrás de tanta luz   la luz    se guarda

no seremos capaces     de pensarlo
la lluvia descendió al barro    y se alza
prendida de temblor    y al aire forja
el hueco que en el árbol se levanta

lo que vino y cruzó     roce de luna
tan cerca     no se fue     de la distancia
mientras va    mientras crece     mientras huye
mientras deja la ausencia enamorada

fue tan solo un destello en nuestros ojos
en un instante todo          y luego nada







sonrisa sin voz


Estuve mucho tiempo con cada una
asumiendo su gesto de colores,
esperando grabarla en la memoria,
sus dibujo    su gracia    sus olores;

el lugar donde puso su figura
soñando que con ella los amores
tendrían un testigo más que digno
que tristeza aliviara y sinsabores;

en su campo posó para que yo
le hiciera en mi fichero los honores
y pudiera elegirla para ser
la sonrisa sin voz de los cantores.

Las empleo en facebook para todo:
mis compañeras de amistad, las flores.

 

miércoles, 18 de febrero de 2015

El viajero se va de mares


El viajero se prepara para ir de mares, que suele ser un sinónimo casi perfecto de "viajes con destino indeterminado", porque presiente la primavera en esa luz azulada que alarga las tardes de Madrid. He recuperado mapas, sueños y recuerdos para trazar la ausencia; he desechado los últimos que no suelen ser buenos compañeros de viaje y me he quedado con los primeros, salpimentados por consejos de otros viajeros que anduvieron por mares. Con un resultado final, que pienso cumplir, el que me vino de ver los jardines de Suzhou, que empiezan con nombres como "Jardín de la montaña abrazada por la belleza", "jardín del pabellón de las olas", "jardín de la armonía"..... Suzhou no tiene mares, como tampoco la primera de las ilustraciones de esta entrada, un hermoso lago de Hangzhou, por donde también pasaré. 
Entre las restantes ilustraciones, todas fotos mías, claro, he elegido algunas que me suena que ya he podido utilizar en este blog, pero muy antiguas, enterradas en este "cementerio de elefantes", como lo llamó Munir; por su orden: pertenece el nublado a la bahía de Cedeira, la puesta de sol siguiente es del Atlántico, en las proximidades de Valdoviño; las dos playas finales son, la primera, las de Cádiz; y la segunda la entrañable y perfecta playa de Pantín.
Me he dado cuenta de que he hecho una verdadera colección de mares, tanto es así, que una vez terminada la entrada, no he resistido la tentación de añadir el mar de Gandía, de Nápoles, de Lanzarote, de Qingdao.... Y he tenido que parar, por el desbordamiento de los mares.
El buen viajero sabrá reconocerlos, sobre todo por la luz.


mar lejano que lejos desemboca
en otro mar         y siempre en lejanía
tierra y más tierra     para ver el mar
el suceso de ser         día tras día

agazapado siempre     tras los ojos
oculta la verdad     sus melodías
que nadie sepa lo que lleva dentro
sobra en el corazón     melancolía

que nadie sepa    ni por qué    ni cuándo
se dejó de saber     si se sabía
lo de ser tanto allí     de una manera
ser tanto más       que ser      ni que sería

como al final de un viaje    fatigados 
vuelven         los mares       de su lejanía




lunes, 16 de febrero de 2015

mientras vas y vives

todo final se salda       en nebulosa
se resume sin más      junto a tristeza
hambre de sol nos alivió el camino
no suele ser verdad lo que se cuenta

a veces hubo      verbo inoperante
a veces  resultaron   verdaderas
lo que pasa es que   mientras vas     y vives 
lo demás     no percibes      no interesa

y lo que pasa     lo confieso        cierto
es que el soneto trae  la  rima     cierta
la rima envenenada        inevitable
la más rotunda rima      de la mierda

no seré yo quien evitarlo intente
que acaben estos versos como puedan


domingo, 15 de febrero de 2015

Libros, libros, libros....

El menda lerenda está haciendo sacas de libros desde hace años, y la ha acelerado recientemente: ofrece, regala, expone, deja.... libros a amigos, interesados, curiosos y demás, lo que es un modo de armonizar con los nuevos tiempos, que nos envían información por otros modos y canales, tal y como por otro lado ocurre con la música almacenada en discotecas y compactecas. Lo malo del millar de discos de vinilo es su peso: están lejos y no sé qué hacer con ellos. 
En el caso de los libros ello no quiere decir que el menda lerenda deje de leer y predique la lejanía con ese espacio íntimo que es el de nuestra civilización: la lectura. Al fin y al cabo he sido profesor de "literatura" durante mucho tiempo y he intentando enseñar a leer y he intentado dirigir lecturas. Regalar libros y bibliotecas quiere decir otras muchas cosas, algunas privadas, que no son de este lugar. Lo que me ocurre es que al mismo tiempo que las sacas de ejemplares, los libros siguen llegando, por actividad en el campo profesional o por compra –interés, curiosidad y placer. De hecho, como sabe el lector de este blog, acabamos de publicar dos volúmenes más de la Biblioteca de Autógrafos Españoles















El escaparate de mi librería de libros recién llegados da una muestra bien representativa: tres libros de mi campo de trabajo, uno de ellos y parte de otro, por cierto –no lo dice la cubierta– en edición de ese admirable investigador que es Luis Gómez Canseco; no lo dice la cubierta del Quijote de Avellaneda. En ese cupo hay un Quevedo o al él referido, sumamente interesante.

Lecturas menos sesudas parece que pudieran ser los otros dos: la novela de Belén Gopegui, a mi modo de ver de lo más valioso que narrativamente se escribe en este país. Abro paréntesis y recuerdo a Ricardo Senabre –fue mi profesor en la universidad de Salamanca, entre otras cosas–, repentinamente fallecido hace unos días. Era un extraordinario crítico de novelas actuales; sus reseñas aparecían periódicamente en El Cultural

En cuanto al libro de Gregorio Morán...., uno no puede no asomarse a título tan sugestivo, en donde, cierto es, todo lo que voy leyendo conecta con mis propias vivencias y las gentes de mi generación. Por asentimiento vital el libro es valioso históricamente, a veces con juicios algo atrevidos o peyorativos y con noticiero muy curioso que añade al que ya tenía perspectivas que no fueron las mías. He oído hablar mucho de ese libro, casi siempre de modo despectivo, condenándolo por su critica negativa. No es cierto: he convenido con él en los juicios positivos sobre Aranguren, en las dos o tres pinceladas sobre Alonso Zamora Vicente, etc. Y también estoy de acuerdo, en definitiva, con los zarandeos a Víctor García de la Concha, sobre cuya figura ha tenido la desgracia de pivotar la cultura oficial española, cosas de este extraño país. De modo que considero que es un documento inestimable.


Hombre, los detalles.... Iba detrás de los profesores que encabezaron aquella famosa manifestación, de resultas de la cual expulsaron a García Calvo, Aranguren, Montero Díaz... (Tierno Galván no iba, llegó al día siguiente), y conozco pasillos y tortuosidades diversas –por ejemplo, las conversaciones entre Tovar y García Calvo–; pero no sé en qué momento la historia se convierte en chismorreo y cuándo hay que saltar a perspectiva general, para no hablar de mis compañeros de guerra, entre los que recuerdo a Eugenio Lasarre (hoy del PP), la complicidad de Juan Pabo Fusi, y sobre todo a Balín (ocupa hoy un puesto muy activo en un Ministerio, no sé si se le puede citar con nombre y apellidos). Quizá todo lo que cada uno de nosotros pudiera añadir anda condenado a perderse con la ventolera de la historia, que con estos mimbres trazan otros.