HAN GANADO LOS MALOS

Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

martes, 21 de noviembre de 2017

De museos y lugares en Madrid

Inés San Miguel González. "People in my mind"


Madrid está lleno de museos, es verdad, y de lugares menores en donde se guarda o expone asiduamente lo que pueda y deba interesar a la gente que quiera saber, conocer, admirar, estudiar más: podría uno ir cada día a uno de esos lugares y agotar un mes entero sin repetir nada, aunque algunos de los grandes (el Prado, el Thyssen, el Reina Sofia....) se necesitaría más de un día, probablemente muchos más. Quizá la diversidad evita el empacho, por un lado, o la sensación de vértigo, que también se da, cuando uno recorre los lugares del conocimiento, la historia o la creación. 

Tino Canicoba, "Un mal despertar"

Toda una serie de museos riquísimos, como el de América, el Naval, El Cerralbo, Lázaro Galiano, Arqueológico Nacional, de Artes Decorativas, los de la Biblioteca Nacional, Museo Romántico, Museo de la Historia de Madrid, Academia de Bellas Artes de San Fernando, etc. en una gloriosa sarta, sin fin, con otros más o menos escondidos en lugares emblemáticos, así los que se guardan en la Casa de América, Caixaforum, Telefónica, Canal de Isabel II, Fundación Mapfre, Palacio Real, Círculo de Bellas Artes, Fundación March, Sorolla, y más etcéteras. Hasta llegar a los menores, que se deshilachan en un sin fin de tiendas de arte, iglesias, casas, etc. 
Jorge Martín de Francisco "La máscara del sueño
Por no citar los que aun son lugares de culto por lo que conservan, como la RAE, la Real Academia de Farmacia, la Biblioteca Histórica de Valdecillas, la de San Dámaso, el Ateneo, etc. Más de un mes, reitero, cada día con una visita, y se termina el mes y uno no ha terminado de acudir, mirar, aprender, sorprenderse. Parece que Madrid es mucho más que una mera capital en el talón de Europa. No conozco otro caso similar, y he vivido en París y Londres bastante tiempo.

Coderch and Malavia Sculptors, "El tejido del tiempo"
Tino Canicoba, "Triste final"
Lola Catalá, "Azul de otoño"
Rodrigo Romero Pérez, "Las Parcas"
La parrafada anterior viene a cuento porque hoy traigo a este lugar de encuentros tres rincones más escondidos, que irán cada uno ocupando su huequecillo; el Palacio Gaviria, con una preciosa exposición; el Palacio de Velázquez (que depende del Reina Sofía) en el Retiro, como la Casa de Vacas, con una exposición, que dicen menor y simpática, por la que voy a empezar. Allí se expone el 84 Salón de Otoño de la Asociación Española de Pintores y Escultores, una agrupación que nació en 1910 y que, como todo lo actual, expone en un conjunto de salas preciosas un centenar de obras, sin demasiada armonía como conjunto, pero curiosas y sorprendentes en muchos de sus aspectos, como un coro de voces a veces no muy refinadas que tataraean lo que la gente canta. 

Ataúlfo Casado, "Muere el día, en Maracaibo, su inhumana codicia"
He dado prioridad a las esculturas, una quincena, sobre las pinturas, aunque también he concedido lugar a pinceles y montajes. 
Termino con un precioso cuadro musical, pues su autor, Jesús Pérez Hornero, lo titula  "Impromptu. Op. 90, nº 4 de Schubert; ¿lo oyen?




domingo, 19 de noviembre de 2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

domingo, 12 de noviembre de 2017

habrá un lugar....


habrá un lugar       algún rincón       perdido
donde pueda ajustar     qué lleva el tiempo
atar    con imperdible      algunas nubes
sin remover ni despertar      recuerdos

algún lugar     podría haber       quizá
desde donde     mirar     mucho más lejos
quedará alguna flor    incluso blanca
que pueda recoger   mientras que vuelvo

mientras me vuelvo a donde     nadie espera
donde se guarda    lo que no sabemos
perfume de canciones que cantaron
no sé quién   no sé cuándo   versos viejos

como estos que ahora escribo        flores blancas
que brotaron       regadas de silencios