HAN GANADO LOS MALOS

Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

domingo, 25 de junio de 2017

Lorca, de Madrid a Granada


La Fundación García Lorca se traslada a Granada, lo que quizá es lógico. He acudido a ver la exposición sobre Lorca en la Residencia de Estudiantes, la colina de los chopos, donde yo siempre la había visto, por cierto en marco y lugar incomparable. Resulta que la exposición obedece a ese traslado: se ha organizado en media docena de salas, antes de que emprenda su regreso al Sur. 








La mayoría de lo que se expone es documentación, muy rica, personal –documentos, cartas, apuntes…– acompañada de fotografías, alguna película y dibujos. El catálogo es un poco enteco, más bien para salir del paso. A este visitante le hubiera gustado llevarse y leer tranquilamente muchos de los documentos, algún dibujo, tal cual fotografía…., pero estaba prohibido. Es imposible asimilar este tipo de exposición si no se da cobertura a la lectura del documento. Eso sí, en recepción, muchos libros para completar lo que uno no ha podido fotografiar, pero soy hombre en ruinas. Entre todos: la monografía lorquiana de Andrés Soria –comisario de la exposición– que aconsejo muy mucho.

 Así las cosas, el visitante ha ido tomando fotos de todo lo demás, incluyendo la parcial de algunos dibujos de la edición de Poeta en Nueva York (Tabapress), por Mario Hernández, y trayendo a recuerdo la larga visita, el año pasado a la Huerta de San Vicente, en Granada. De esa huerta son también las rosas con las que termina la entrada.



¿También se llevarán la habitación, que se ve desde las adelfas de enfrente? No podrá ser.


Todo tenía una razón añadida –Lorca no necesita razones–, en Clásicos Hispánicos está a punto de salir de taller “Impresiones y paisajes”, la primeriza obra de Lorca, en edición de Ramón Asquerino. Normalmente Carlos Fernández, nuestro tipógrafo y diseñador, hurga entre varias posibilidades, que luego somete al Consejo de Redacción, para una cubierta acorde. Y le enviamos sugerencias, que yo he tomado de esta jornada lorquiana. Prometo publicar las sugerencias, a ver.

















sábado, 24 de junio de 2017

Cine de verano, Lavapiés


Una tradición bien simpática, y moderna, pues depende del cine, siempre fue en las ciudades a las que el calor castiga, acudir a un cine de verano, en donde puede ser que el cine sea interesante, pero la asistencia se adorna con otras muchas cosas: comida (bocadillos) y bebida (fresca) de verano, frutas, helados.... y la concurrencia con vecinos y amigos para pasar un  buen rato y disfrutar de la fresca, así, en femenino. El aire acondicionado y el lujo técnico de los cines modernos fueron poco a poco arrinconando a los cines de verano, que he visto cómo resurgían, con curiosas variantes, por todos lados, y desde luego en Madrid, en donde cada año salpican algunos lugares de la capital, sobre todo de los barrios, aunque el año pasado hubo un ciclo nada menos que en el viejo edificio de correo, en Cibeles, en lo que ahora se llama centro-centro. No sé que resultado obtuvo, pues no es barrio y recuerdo que había que pagar algo. Y la gracia del cine de verano en el barrio es que era muy muy barato.




En el Doré se mantuvo hasta el año pasado el cine de verano en la terraza del precioso edificio modernista (1902), a la espalda de Antón Martín; y todavía recuerdo haber ido a ver "Barcelona", con Selena, que espero que no le moleste aparecer yendo conmigo a un cine bajo las estrellas. Da gusto ir al cine con Selena, colega mía, porque la gente se queda hechizada con sus ojos verdes y luego mira al acompañante, con esa  mirada de envidia que le sirve a uno de consuelo para sus desdichas sentimentales.


Es el caso que en esta ocasión voy a dar noticia de un simpático cine de verano "Cine de Lavapiés" se llama, que se monta entre el 23 de junio –ayer– y el dos de julio, y que resulta espectacular por lo que trae (hay que ver el programilla, artesanal) y por cómo organiza el ciclo, como una verdadera recuperación del viejo cine de verano, aprovechando los huecos de calles y plazas, los atrios, edificios desencajados, etc. y pidiendo al espectador que se autogestione lo más que pueda, mejor si se trae una silla o un cajón de fruta y cosas así. Lo mejor e que casi todo lo que se puede ver en ese ciclo no se va a poder admirar en ningún cine comercial, y que la mayoría de las pelis son de este año o del pasado, con generosas incursiones en en la artesanía documental, los proyectos, la gente joven, etc. Si este menda lerenda pudiera, iría todos los días.

Dejo algunas páginas del ciclo y lo adorno con fotos que hoy he tomado a la salida del CNARS, donde he tenido que ir a renovar mi conocimiento de lo que ha pasado o está pasando cerca –ya lo contaré. Con mi bici de alquiler del Ayuntamiento me he desplazado luego a sacar entradas para el ciclo de Marco Bellocchio en el Doré, lo que ya so palabras mayores. Agobiado por el calor del mediodía he dudado si refugiarme en La Caleta –demasiada gente– o en Benteveo, que ha recogido mi cansancio, con la sorpresa de que, además de la tosta de rigor (de calabacín, nuez, mozarella y miel), la cocinero me ha prevenido que la vichisoy que había pedido era de pera.


El periódico de la foto es el de Benteveo, yo ya no compro el País, aunque me gustaba leer los sábados sus páginas de viajes. Estaba rica la vichisoy de pera. Y la foto a los amantes fue de piedad, hacia casi 40 grados.


En Madrid, este martes


Madrid, 24 de junio del año 2017



viernes, 23 de junio de 2017

Con las vergüenzas al aire y la verbena de San Juan

En medio del coro de aplausos con que los políticos se regalan a sí mismos no se sabe qué, nos enteramos esta semana de que se ha votado el nombramiento del director de la TV pública por mayoría de 2/3 para que no quede atado al partido político del gobierno. ¡Cuarenta años han tardado en decir que van a independizar el noticiero más extendido, la máquina de engañar, y votar que, dentro de tres meses, se va a lograr su relativa independencia! Y se aplauden con las vergüenzas al aire. Habría que condenar por gandules -casi peor si lo hicieron adrede– a todos los que se han ocupado de la cosa pública durante cuatro décadas, sociatas, centristas y peperos, con muchos de sus derivados y sucedáneos. 
Además. las cosas que se airean o aprueba el parlamento no significa que vayan a cumplirse, y no quiero enhebrar una nueva traca de falsedades, promesas incumplidas y demás (ahí está el cupo de los emigrantes). Para que algo de lo dispuesto y aplaudido por un ejército de corbatas indecentes funcione, hacen falta dos cosas: que el sistema sea correcto (la de una) y que las personas que manejan ese sistema sean justas y honestas (la de dos). Es tan fácil sacar el corolario que no voy a seguir arguyendo. 

Es de esperar que se extienda penosamente ese sentimiento de vergüenza y que alguien ponga coto al nombramiento de fiscales, jueces y demás por los poderes públicos, o por quienes hayan sido designados por los partidos políticos. Porque sobre eso no solo se dice nada, sino que hasta el ministro de justicia –y se supone que el Consejo General del Poder Judicial–, nombrados, en el primer caso por el propio Rajoy, y en el segundo por un concierto de los partidos políticos, tiene la cara dura de proclamar a bombo y platillo que "son independientes" y que la justicia es "independiente". ¿Pero es que este señor Catalá no ha ido a la escuela y no se ha enterado de que algunos de sus compañeros aprendieron a leer y a escribir? ¿Como puede contravenir la verdad monda y lironda tan a la llana, impertérrito? ¿Cómo no se le subleva hasta la corbata y le manda a freír espárragos? ¿Pero quién piensa que le ha nombrado ministro de justicia, Gallardón, Dios, su abuela? Catalá es un señor que esconde las mentiras y las vergüenzas detrás de la corbata; un individuo tan malhablado que cuando habla consigue decir nada.

En España se está llegando a un punto en que la estupidez que segrega esta gentuza parece servir de anestesia general, como si la gente ya no esperara nada del ruedo ibérico. La mancha, como bien se adivina, es enorme, y ha ensombrecido lo que otrora hubiera podido mantener la dignidad, por ejemplo al convertir el Pais en periódico-basura. Las clientelas que se derivan de ese comportamiento inicuo alcanzan ya a una enorme masa de gentes, empresas, sociedades, colectivos.... será difícil convencer a la gente de cosas tan pregonadas y tan falsas como "que hacienda somos todos", "que la justicia es independiente", "que un presupuesto público se ajusta a la realidad", "que las plazas y puestos de funcionarios se ocupan por méritos", "que un ministro ni roba ni miente", "que no hay dinero para educación y sanidad"...... Se podría continuar como un vía crucis por estos cuarenta años de incapacidad. Eso sí, el calvario es Rajoy y su recua.
Lo que es evidencia en esas alturas, en el ruedo parlamentario y los círculos políticos, supura toda su gangrena al resto del cuerpo social, totalmente convencido de que vivimos en un país podrido, en donde hay que ir sorteando charcos y estercoleros, y en donde lleva tiempo funcionando lo de "sálvese quien pueda".

Menos mal que en mi barrio –San Juan, en Madrid, final de la calle Narváez– hay verbena,  y puede uno relajarse. Antes de la perorata he salido a darme una vuelta, me he tomado un enorme helado en Siena, y he rebajado la tensión y el hartazgo. Eso sí, esta entrada no llevará ilustraciones.

miércoles, 21 de junio de 2017

Apunte de geografía con Cervantes al fondo


Una de las cosas que más me atrae cuando leo viejos textos históricos son los despistes de todo tipo que tierras, gentes, lenguas, mares, etc. producen al navegante. La imaginación del historiador –o del evangelista o del aventurero o del comerciante– muchas veces se va a suposiciones que, vistas desde nuestra perspectiva, bien que nos aleccionan sobre el devenir del conocimiento.


Últimamente ando consultando viejos textos y mapas sobre Mongolia o, como a veces se decía, la “Ultima parte de Tartaria”. Hoy he traído para ilustrarlo el grueso volumen de las Relaciones universales del mundo  de Juan Botero Benes….., que aparece traducido por el licenciado Diego de Aguiar  y editado nada menos que en Valladolid (1599); realmente ha de ser posterior, pues la dedicatoria al duque de Lerma va firmada en 1600 por Diego Fernández de Córdoba. Lo de "nada menos" lleva varias direcciones, una de ellas la de la consabida referencia de Cervantes al Emperador de la China; otra de ellas a la corte en Valladolid, en donde el libro hubo de leerse con provecho. China era un tema de  moda desde finales del siglo XVI, y aun lo seguirá siendo durante la primera mitad del s. XVII. Este tipo de textos no tienen desperdicio, y son la onda menor de la aparición de los grandes estudios geográficos y la aparición de los primeros atlas (Hortelio, Mercator, etc.), es decir, de la Geografía (y la Astronomía) como disciplinas en auge.


La “Ultima parte de Tartaria”… “ a quien llamó Plinio Tabín. Tierras poco conocidas, en el primero habitan los pueblos quiesanos, usezucanos, ciremisos, danitos, nestalitos, los turbos y los mecritos. Aquí también está la lagunosa provincia que dicen de Bargo; luego se descubre Tabor, cuyo príncipe habiendo venido de tan lejos a tratar, lo primero con el rey Francisco de Francia, y después con el Emperador Carlos V, y a solicitar los demás príncipes cristianos a que, dejada la santa fe católica, siguiesen el judaísmo: lo quemaron en Mantúa por orden del Emperador el año de 1540. Y así se tiene por cierto que estas gentes bajan de la sangre y tribu de Israel, llevadas a la Siria por el rey Salmanasaz, y después transportados a estas partes, no se sabe cómo,  cuantoquier que no retienen otra cosa de judíos más que la circuncisión y el nombre.



De aquí se entra en la Chiorsa y luego en el desierto Caracorano, a quien atraviesa el gran monte Aetay. En el segundo promontorio se sitúan las provincias del Belgian, Arfaret, Argón y Ania, de las cuales hay poca más noticia que de los solos sus nombres, como de ordinario sucede a todas las naciones que habitan en las últimas y repuestas partes de la tierra, por la poca comunicación y trato que de con ellas se tiene. Porque dos linajes de gentes han ilustrado las cosas tocantes a la cosmografía, que son los príncipes y los mercaderes. Entre los príncipes, Alexandro fue el que primero dio al mundo noticia de las provincias de Levante, hasta el Ganges. Los cartaginenses descubrieron las naciones que habitaban al mediodía, y los romanos, los reinos y gentes setentrionales, hasta que finalmente los españoles parte con las armas y parte con la mercancía, aunque más con aquella que con esta, han dado entero conocimiento de un mundo nuevo. Y los portogeses también con las mesmas armas y con el trato, aunque más con este que con aquellas, han penetrado todas las costas de África y discurrido por las de Asia desde el estrecho de Gibraltar hasta los últimos términos de La China, con otras infinitas islas de aquellos mares. En la cual empresa aun hasta hoy se ocupan  también los españoles que se han fortalecido en las Filipinas…."
Y a veces, una sorpresa, como este texto de Lupercio Leonardo de Argensola sobre Granada, que daré entero en otro momento.



martes, 20 de junio de 2017

Escena en el Retiro


Las flores del magnolio se han abierto
el Retiro      perfuma su verano
cada rincón podría ser   refugio
un lunes más    el vate   va de paso

el calor nos ha dado alguna tregua
los libros pueden esperar      me paro
sombra   quietud    serenidad    me siento
solo se escucha       música de pájaros

esto ha de ser    umbral   de lo que ocurre
si dejamos de ser     o lo que cuando
se llega al día sin memoria     pasa
sentir la tierra    conceder el barro

cruza una dama     de perfil     perfecto
mira    miro    me recupero      vamos