Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

viernes, 31 de enero de 2014

Mimosas renovadas


He ido a comprar el pan –día de invierno–
y ha sido de verdad grata sorpresa,
he vuelto con el pan y con un ramo:
unas mimosas hay sobre la mesa;

dudé con los jacintos y narcisos;
se morirán de envidia cuando vean
que el perfume de un árbol que madruga
al entrar en la casa mimo deja;

amarillo brillante son sus flores,
racimos de otras flores más pequeñas
que conservan la gracia y la textura
hasta que llegue nueva primavera.

Mimosas, como todo lo que amo,
si cerca paso, renovadas, frescas.


jueves, 30 de enero de 2014

Uno de los mejores mundos posibles....


Ha sido una casualidad reencontrar esa coloreada playa de Saint Malo en el Tyssen –yo nunca la conocí así, claro que falté el mes de agosto– y releer en ese itinerario de sonetos de Jacques Roubaud (Churchill 40 et autres sonnets de voyage....; París: Gallimard, 2004) el que evoca la Villaine, pasados treinta años. Mis recuerdos son más viejos, de cuarenta años; pero me sirve el gesto de Roubaud:

Après trente ans, plus, tu ne reconnais rien.
Si, ce coin de bâtiment sur la Villaine,
Son quai (mais là, c'est quarante ans qui t'éloignent
De ton vieux souvenir (vieux, autant que toi,

Autant que toi d'oreille dure, de coeur
Agressif; un oeil presbyte, l'autre oeil myope,
L'un (oeil de ta mémoire) que croit parfaite
Ta vision d'un passé si lointain, l'autre (oeil

de ta memoire) où ces images se brouillent.
Tú t'accommodes des deux. Ils te présentent
l'un de ces plus-que-parfaits mondes possibles

Que sont les mondes qui on été)); de la
Fenêtre de ton bureau tu regardais
Couler la rivière. Mais dans quel sens? Quel?

Saint Malo es rico en referencias, que yo asocio a la tumba de Chateaubriand y al "Conte d'éte", de Éric Rohmer (de 1996, aunque también transcurre en Dinard) y a una novia juvenil perdida, incluso en sus imágenes –Dominique Derenne. Encima del Grand Bé veía esa playa del cuadro de Maurice Prendergast (+1924, el cuadro lleva fecha c. 1907). La verdad es que más parece una plaza de la Costa Azul, y no asoman por ningún lado las murallas que tanto carácter dan a la patria de Jacques Cartier, el descubridor de Canadá. La evocación múltiple confluye en algunos de los versos de Roubaud, en esa confusión de imágenes múltiples, que cuando ya andas con los recuerdos prendidos con alfileres y equivocando, como Borges, realidad, sueño, imaginación y literatura, entonces señalas como uno de los mundos más perfectos posibles  "les mondes que on eté", los que fueron, los que han sido. Y no, no es una versión actual del nessun maggior dolore o del "cualquier tiempo pasado fue mejor" ni sus variantes. Creo que en Roubaud es más profundo aún: es como si la plenitud se hubiera también creado con el tiempo de la navegación. 

Los poetas, sin embargo, van más allá de los asertos simples o las sentencias filosóficas, de modo que en la brevedad del soneto cabe un último escorzo: el río se va, se desliza.... pero, ¿hacía dónde, en qué dirección?


lunes, 27 de enero de 2014

La coliflor de los decanos

La comisión que se ha formado –mixta–
va a investigar en plazo razonable
si los decanos cenan coliflor;
y si el informe sale positivo,

en una fase posterior, más larga,
se integrarán aquellos resultados
en la estadística habitual del ramo,
apartado “Decanos / lo que cenan”.

Con esos mismos resultados, otra
comisión mixta –pero diferente–
dispondrá un power point, que se verá
a la hora del café de las mañanas

en los corrillos de la facultad.
Mejorará notablemente todo.

Detalle de 33 muchachas en busca de la mariposa blanca, de Max Ernst (Tyssen)



domingo, 26 de enero de 2014

Las sentencias del Grandmaster y Ziyi Zhang


Para aumentar en el conocimiento
hay que alejarse de lo que se sabe:
es una de las muchas y sabrosas 
sentencias que se dicen en El gran

maestro por boca de Tony Leung o
Ziyi Zhang, la más triste luchadora
de kung fu que jamás llenó pantallas
de cine; enamorado de su pose

grave y de su dulzura combativa
andaré un tiempo, en tanto se me pierden
sus ojos entre músicas y trenes
en paisajes fantásticos, lejanos,

y medito otra de sus frases: solo
podemos constrüir con las palabras.


viernes, 24 de enero de 2014

No sé de qué manera tu figura....

No sé de qué manera tu figura
ha robado el perfil a algún espacio
donde saben secretos de belleza
que vibran cuando pasan por mi lado

yo no sé quién te dijo cómo hacer
que el aire así se mueva en tus costados
que se inflame si voy a rodëarte
y me deje encendido y abrasado

dónde y cómo se van tus movimientos
dónde se hacen los moldes de tus labios
cómo puedo saber de qué te crean
y qué desprendes  si pasas a mis manos

mis manos que te buscan  para hacerte
con la pasión con que se amasa el barro.


jueves, 23 de enero de 2014

Maravilloso invierno de la vida....

Maravilloso invierno de la vida
cuando los ojos cobran transparencia
y sabemos con todo ya completo
que cada cosa está donde se queda

habrá un lugar para callarlo todo
olvido y lejanía de tristeza
que tanto da la luz tanto la noche
porque todo sostiene la belleza

sabiduría es la de la ignorancia
amor es lo que pasa si estas cerca
lo que rozas del aire cuando cruzas
y la humedad del barro y de la tierra.

Invierno de la vida a paso lento
que casi nada ya contigo llevas.

martes, 21 de enero de 2014

finalmente sin más al cabo queda

finalmente           sin más       al cabo       queda
lo que dice la luz detrás del árbol
el momento en que fuimos un momento
lo que el paso del tiempo ha dispersado

por fin   por fin   por fin     saber que pronto
el vacío de ser en nuestras manos
y un recuerdo antiguo y desprendido
de haber sido   tan solo   lo que amamos

al encuentro con    todo lo que     calla
sin nunca ya pensar  en lo olvidado
quien no supo mirar  que le mirabas
y se abrió el horizonte     hacia el espacio

más allá de la lluvia no hay tristeza
solo queda    la luz   detrás del árbol