Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

miércoles, 3 de octubre de 2012

Bibliotecas de Madrid: Real Conservatorio de Música


La semana que viene empezaré a dar una clase del máster de la UAM, en Filología, para el común de los licenciados –creo que hay muchos extranjeros–, y apresto lo que me gustaría que fuera el mapa de la investigación en Madrid, es decir, los lugares a los que se puede acudir para trabajar, desde las fuentes, con archivos, bibliotecas, documentación, etc. O también temáticamente: a dónde acuden quienes trabajan sobre teatro, sobre arte, sobre la Edad Media, sobre estampas, sobre religión… y así sucesivamente. Todos los temas y las perspectivas tienen su mapa y su camino, unos mejor señalados que otros. Correspondía en esta ocasión completar el panorama de la música –y sus alrededores–; ahorro los pasos previos, que ya me han acotado algo el campo: la biblioteca musical que estaba en la Encarnación se trasladó al Monasterio de Poblet; la sala Barbieri de la BNE es importante para la investigación; el catálogo de los fondos musicales del Palacio Real está disponible; es terreno poco sistematizado el de los fondos musicales en conventos, iglesias y monasterios de Madrid; no habrá nada muy interesante en el Reina Sofía musical; etc.



Mi visita ha sido, por tanto, a la Biblioteca del Real Conservatorio, el que forma plaza con el Museo de Arte Reina Sofía y allí he hecho las calas pertinentes, aconsejado por su amabilísima y competente directora, Elena Magallanes. También sé que existe un artículo monográfico de Margarita Navarro sobre esta biblioteca (en Revista de Musicología, XI, 1, 1988, 239-249). La biblioteca, que cuenta con un fondo de unas 200.000 unidades, carece de personal para atender a su catalogación, ordenación, digitalización, etc., como era de esperar. Como muchas bibliotecas de este país se mantiene milagrosamente, y no sé si puede llamar milagro al esfuerzo de los bibliotecarios, becarios, ayudantes, etc. que mantienen a flote esos fondos. Puede verse la web: 
y la pestaña de la propia biblioteca 

Esas páginas cuentan muchas cosas y muy interesantes, desde luego, pero la verdad es que el investigador, que allí acude no para que le deslumbren sino para trabajar, encuentra entusiamos pero muy pocos caminos reales que le lleven a cumplir adecuadamente su quehacer: yo he buscado infructuosamente catálogos de manuscritos, inventarios viejos, índices administrativos y de procedencias…. De todo eso habrá y todo estará; pero si no se puede encontrar dónde está y cómo consultarlo se irá convirtiendo cada vez más en materia histórica muerta.

Uno de los fondos que he ido buscando ha sido el de Uclés, el monasterio santiaguista, desamortizado, cuya rica colección musical –música europea sobre todo, de los siglos XVI–, después de pasar por muchos azares ha acabado aquí. Supongo que la documentación –Quevedo estuvo preso en Uclés, como caballero de la Orden de Santiago– se quedó en el AHN. El caso es que de lo mejor del fondo muscial hay un excelente catálogo, eso sí, con letras de los grandes autores y compositores (desde Ronsard a Orlando di Lasso), ninguna en español.

En las calas a los ficheros he visto que su colección musical es riquísima en textos musicales y partituras de finales del siglo XIX y comienzos del s. XX –ya me lo había advertido su directora–, procedente sobre todo de donaciones. En el proceso, obligatoriamente algo superficial, de reconocimiento de fondos me ha salido una princeps de Nuevas canciones (1924) de Antonio Machado; un autógrafo musical de Iriarte; muchas copias de textos de Juan del Enzina… Todo ello necesitaría de un examen mucho más minucioso.

Terminaré citando los dos párrafos finales de José Carlos Gosálvez –director que fue de la biblioteca y quien también me orientó sobre su consulta–:

Como conclusión diré que tenemos sin duda una de las mejores colecciones españolas de música, una especialidad que en nuestro país cuenta con una infraestructura bibliotecaria muy escasa. Somos como una maraña: un tipo especializado de biblioteca docente, al mismo tiempo histórica, y también patrimonial sin dejar de ser una biblioteca de préstamo, además de funcionar como un centro de documentación especializado y como una fonoteca. Y esto sin contar con que, como ya queda dicho, no sólo somos una biblioteca, sino también un archivo histórico y tenemos una colección de instrumentos y un número apreciable de piezas de museo… Son muchos los frentes en los que hay que actuar y muy grande la necesidad de recursos humanos y materiales. Tenemos una gran responsabilidad: la catalogación informatizada de todos los materiales, la reconversión de los ficheros manuales, la conservación y difusión, la digitalización sistemática, son sus pilares fundamentales y sus retos principales. Intentamos afrontarlos con los medios limitados que tenemos: actualmente hemos incorporado una aplicación Absys de gestión de bibliotecas, en la que volcamos unos quince mil registros bibliográficos, iniciamos con mucho retraso un proceso de reconversión con la asistencia de una empresa, tenemos un ambicioso plan de inversiones en restauración y conservación para el Archivo y la Biblioteca y, por último, estamos llevando a cabo desde el pasado mes de octubre un proyecto de digitalización que prevé, en su primera etapa, el escaneado de 120.000 páginas hasta febrero de 2008, tarea en el que trabaja un equipo de cinco documentalistas contratados.
Esperamos que estas páginas contribuyan a mejorar el conocimiento sobre las colecciones del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Todos los esfuerzos son pocos para cuidar y dar a conocer un fondo que lo merece, tanto por su volumen e importancia histórica, como por el prestigio de la institución que lo alberga.






No hay comentarios:

Publicar un comentario